jueves 5 de junio de 2008


Vencida... vencida por lo que fuiste sos y serás siempre; por lo que significa tenerte delante. Tus mentiras, tus miradas, tus palabras (que siempre me terminan convenciendo). Vencida por un “te quiero” que cuesta creer -o mejor dicho- que cuesta entender. Por querer demostrar que te llevar puesto el mundo cuando lo único con lo que chocando es con la inconstancia, con quejas, con desilusiones que vos mismo te buscas por no aprovechar lo que siempre tuviste enfrente. Y hoy hago oídos sordos a lo que mi corazón dice, hoy no pienso darle cátedra a fantasmas de encuentros pasados, no caminare sobre lo ya pisado, le pondré fin a nuestras fiestas, a querer encontrarte en cada bar, a que cada noche se termine cuando no hay mas ilusiones de que aparezcas, a terminar con un “si” como respuesta cuando tendría que ser “no”. Desde hoy es un punto y aparte de todo lo que representaste.